Antes de la flor había un desnudo: Araki en Sonora 128

Por - 21/09/2016

Antes de la flor había un desnudo, pero la ley no permite desvestidos en espectaculares, así que el artista decidió hacer una obra nueva, una premier fotográfica, la tituló qARADISE. Quien conoce su trabajo quizá imaginó el cuerpo que no está porque sus imágenes se han identificado con palabras como kinbaku, polémica, industria sexual, Kabukichō, love hotel, retrato, decadencia, erotismo y éxtasis.

 

Nabuyoshi Araki nació en 1940 en Shitamachi, Tokio. Una de sus series fotográficas más reconocidas es Sentimental Journey. La protagonista es Yoko en su luna de miel, en sus primeros días con Araki.

 

Si es que el artista obtura la belleza lo hace desde su fragilidad, como los cuerpos que ciñe cuando practica el Shibari (el arte japonés de la atadura erótica) para después capturar los pliegues, los roces, los cuerpos adornados con una anómala vestidura. El desnudo no es el fin sino el umbral que da paso a la situación singular de cada fotografía.

 

Bree Zucker, quien trabaja para la galería kurimanzutto, viajó a Japón con el artista Abraham Cruzvillegas para encontrarse con Araki. Le propusieron exhibir una fotografía en el espectacular que la galería posee, ubicado en la calle de Sonora, número 128, en la colonia Condesa. Bree nos cuenta sorprendida que el artista no se molestó cuando le avisaron que la primera opción debía ser descartada. Tal vez fue la sabiduría de los setenta años o una templanza innata lo que lo llevó a aceptar el hado marcado por la fuerza de la polis que lo hospeda.

 

qARADISE tiene al centro un triángulo formado por tres globos oculares irritados, dispuestos de cara al transeúnte. La trinidad de la imagen nos devuelve la mirada entre flores tropicales. La fotografía funciona en dirección opuesta a la ventana en la pintura: en vez de llevarnos a un interior insospechado, nos regresa a la vida, al lugar de la calle en el que nuestros cuerpos se sitúan.

 

De la sala de la galería, queda el muro en el espectacular. La pared que sostiene a la obra de arte al dejar de estar cuidada por el inmaculado cubo blanco hace que la imagen sea algo más que una pieza. Los elementos que la rodean pueden abrir las puertas a otros códigos, desde la publicidad de una marca hasta un elemento arquitectónico que corona la parte más alta del edificio azul que la soporta. Una fotografía también se conforma por ambiente en que se sitúa.

 

Juzguen ustedes.

 

Nobuyoshi Araki

qARADISE, 2016

Hasta noviembre 30, 2016

Sonora, 128, Condesa.

sonora128.com

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